Como las cámaras de caza revolucionaron la investigación de la fauna

Cómo las cámaras de caza revolucionaron la investigación de la fauna

Las cámaras de caza, también conocidas como trail cameras o cámaras trampa, se han convertido en una herramienta esencial para los investigadores, amantes de la naturaleza y aficionados a la observación de animales.
Esta es la historia real de Andrés Valverde, un biólogo español que logró cambiar su carrera y demostrar su tesis sobre el comportamiento de la fauna nocturna gracias a estas pequeñas y silenciosas aliadas tecnológicas.

El reto de estudiar la fauna sin ser visto

Cuando Andrés inició su tesis doctoral sobre la fauna del Parque Natural de Cazorla, se enfrentó a un problema común entre los investigadores: los animales más interesantes son los más esquivos.
Zorros, tejones, jabalíes o linces evitan el contacto humano y solo se dejan ver cuando el bosque duerme.

Durante semanas, sus recorridos al amanecer apenas le dejaban huellas en el barro o ramas movidas por el viento.
Fue entonces cuando decidió introducir una innovación: colocar cámaras de caza en puntos estratégicos del parque.

Estas cámaras, equipadas con sensores de movimiento, visión infrarroja y grabación automática, le permitieron captar lo invisible: la vida nocturna en su estado más natural.

Las primeras pruebas que lo cambiaron todo

Instaló sus primeras cuatro cámaras trampa en senderos frecuentados por fauna salvaje.
Las dejó una noche entera, sin grandes expectativas.
Al día siguiente, al revisar las grabaciones, no podía creer lo que veía:

  • Un zorro cruzando frente al lente a las 03:27.
  • Una gineta olfateando la base de un pino.
  • Un corzo marcando territorio al amanecer.

Esas imágenes se convirtieron en sus primeras pruebas visuales objetivas, sin interferencia humana, y le abrieron un nuevo camino para su investigación.

De las grabaciones a los datos científicos

Con el éxito inicial, Andrés amplió su red a más de 20 cámaras distribuidas por todo el parque, cada una registrando fotos y vídeos con fecha, hora y temperatura ambiental.
Esto le permitió analizar patrones de comportamiento y actividad de cada especie con precisión científica.

Gracias a los datos recopilados, demostró que los linces y los zorros compartían zonas de caza, pero con horarios distintos: los linces eran más activos al amanecer, mientras los zorros lo hacían en plena madrugada.
Sin las cámaras, esa observación habría sido imposible sin alterar el comportamiento de los animales.

Sus conclusiones se publicaron en revistas científicas como Iberian Wildlife Research y le valieron el reconocimiento de la comunidad académica.

Más allá de la ciencia: proteger la naturaleza

Las cámaras de caza no solo le sirvieron a Andrés para investigar, sino también para detectar amenazas al medio ambiente.
En varias grabaciones aparecieron vehículos accediendo ilegalmente a zonas protegidas y trampas furtivas colocadas en senderos.
Gracias a las imágenes, las autoridades pudieron actuar rápidamente y reforzar la vigilancia.

Esto demostró que las trail cameras no solo son herramientas científicas, sino también instrumentos de conservación y seguridad ambiental.

Ventajas reales de las cámaras de caza

Hoy, Andrés asegura que una cámara de caza es imprescindible para cualquier amante de la naturaleza, tanto si eres investigador, fotógrafo o simplemente curioso.
Entre sus principales ventajas destacan:

  • Grabación discreta y automática, sin presencia humana.
  • Visión nocturna por infrarrojos, perfecta para fauna nocturna.
  • Detección de movimiento por calor (sensor PIR).
  • Gran autonomía: algunos modelos funcionan durante meses.
  • Conectividad WiFi o 4G, con envío de imágenes en tiempo real.
  • Alta resolución, llegando a 4K en vídeo e imágenes de 20 MP o más.

Las modernas cámaras de caza permiten recibir imágenes directamente en el móvil y controlar su configuración a distancia.

Un investigador que se ayudo de la tecnología para su investigación de la fauna

Después de ocho años de trabajo de campo, Andrés Valverde tiene claro que las cámaras de caza han cambiado la forma en que entendemos la naturaleza.
“Antes dependíamos de la suerte; ahora tenemos pruebas, patrones y certezas”, afirma mientras muestra un vídeo de una familia de jabalíes cruzando un arroyo al amanecer.

Su trabajo no solo sirvió para terminar su tesis, sino también para inspirar a otros biólogos y conservacionistas a adoptar la tecnología como aliada del medio ambiente.

Cámaras de caza: una inversión en conocimiento y verdad

El caso de Andrés demuestra que una cámara de caza no es un lujo, sino una inversión.
Permite observar la fauna sin alterarla, recopilar datos fiables y proteger la naturaleza de amenazas humanas.

Si te apasiona la vida salvaje, quieres vigilar tu finca o simplemente descubrir qué ocurre cuando cae la noche, una cámara de caza puede convertirse también en tu mejor aliada para explorar, proteger y aprender.

Leer mas sobre Andrés Valverde: https://www.elprat.cat/cultura/biblioteca-antonio-martin/valverde-valera-andres

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *